domingo, 6 de mayo de 2018

La lista de Beltesassar (CCIII): I am so proud of you (Estoy tan orgulloso de ti , 2008) Don Hertzfeldt
































Como todos los domingos, continúo con mi revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno de I am so proud of you (Estoy tan orgulloso de ti). corto dirigido en 2008 por el animador norteamericano Don Hertzfeldt, como segunda entrega de su trilogía It's such a beautiful day (2007-2011). Su primera parte, Everything will be OK (todo saldrá bien, 2007) ya la había comentado en esta misma serie de entradas.  Y la revisión de la trilogía entera la tienen  en la revista Detour

De lo dicho en esas ocasiones, no me desdigo en absoluto. Para mí, esta trilogía es una obra maestra de la historia de la animación, una cima estética y expresiva en la obra de Hertzfeldt que es casi imposible que vuelva a alcanzar, como han venido a demostrar sus cortos recientes. Interesantes, ingeniosos, notables por su pericia técnica y originalidad, pero muy por debajo de esta trilogía única. Normales, de administración ordinaria, comparados con ella. Fríos, contenidos y distantes, me podría aventurar a apuntar.

No obstante, debo advertirles que no soy imparcial a la hora de juzgar esta obra. Como ya les he narrado en otras ocasiones, parte de lo que me la hace parecer necesaria, palabra odiosa donde las haya, es que es una de las pocas ocasiones recientes en que el cine se ha atrevido a hablar de la muerte. Sin sentimentalismos, ni clichés. Mostrando, por el contrario la absoluta soledad en la que nos sobreviene, la devastación y quiebra que sus prolegómenos producen en la persona afectada. Temas que me conciernen de manera personal. Por mi miedo hacia la nada, punzante y enloquecedor cuando era joven, ahora un tanto atenuado por el cinismo y la apatía de la vejez. Por mi encuentro, hace apenas un año, con esa muerte que ahora sé segura e inevitable. Que habrá de ocurrirme a mí, lo quiera o no, en un instante indeterminado, pero que cada año que pase se irá tornando cada vez más cercano.

Descripción de la muerte, con crudeza y sin concesiones, que se aúna con una narración visual plena en hallazgos y osadías, cercana incluso al cine experimental absoluto. Otra excepción, porque normalmente esos modos vanguardistas se incluyen de forma aislada en las película,  como interjecciones breves  en un relato que sigue a rajatabla las normas clásicas. Aquí, por el contrario, son sustancia y soporte, medio que imbuye toda la narración y nos permite ver, sin posibilidad de equívoco, como si fuéramos el mismo protagonista, los laberintos sin salida de la agonía. Las muchas anticipaciones de la nada que seremos y a la que cada paso nos acerca. La lenta decadencia y desmoronamiento de nuestro personalidad, de aquéllos que creemos ser intrínseco, inconmovible, hasta llegar a descubrirnos irreconocibles para nosotros mismos.

Chocan asi  las obsesiones y temores míos con las disonancias y discordancias con las que Hertzfeld ilustra nuestra desaparición. No de extrañar que haya momentos en esta trilogía en que experimente auténtico vértigo, pánico, irrefrenable y controlarme. El mismo que produce mirar hacia al abismo y saber que te atrae y te llama. Que nada te librará de caer a su seno, ni siguiera agarrarte con la mayor fuerza de la que eres capaz. Tú mismo acabarás por soltar la presa.

No le entretengo más. Debería incluirles aquí el corto, pero por desgracia ha desaparecido de las plataformas habituales. Agéncienselo como puedan. Merece la pena.







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